CUIDADOS DE CESÁREA
ABORTOS Y SU CLASIFICACIÓN
HIPERÉMESIS GRAVIDICA
La náusea y el vómito leves
son quejas normales y comunes de las mujeres a comienzos del embarazo y comunes
de las mujeres a comienzos del embarazo; sin embargo, cuando estos síntomas se
exageran pueden producir efectos patológicos. Los efectos sistémicos incluyen
desequilibrio de líquidos y electrolíticos, perdida notable de peso, acetonuria
y deficiencias nutricionales. Esta rara complicación del embarazo se denomina
hiperémesis gravídica o vomito perniciosos y afecta a 3.5 por cada 1 000
embarazos.
Manifestaciones
y causas
Cuadro
clínico. El cuadro clínico de la embarazada que sufre vomito
pernicioso varía en relación a la gravedad y duración de la afección. El primer
síntoma que experimenta la mujer es sensación de nausea, que se acentúa al
levantarse por las mañanas o se produce en otros momentos del día. Este patrón
persiste durante algunas semanas y después cesa de manera repentina en la mayor
parte de las mujeres con hiperémesis gravidarum.
Un numero bajo de mujeres que
experimentan nausea matutina desarrolla vomito persistente que dura cuatro u
ocho semanas e inclusive periodos más largos. Vomitan varias veces al día y no
son capaces de retener alimentos, líquidos ni sólidos y en consecuencia presentan
síntomas notables de deshidratación e inanición.
La inanición que se observa se
manifiesta de diversas maneras. La pérdida de peso puede ser desde 2.20 kg
hasta 9 o 13.5 kg. En estos casos clínicos la digestión y absorción de
carbohidratos y otros nutrientes es tan mala que el cuerpo se ve obligado a
quemar sus reservas de grasa para mantener el calor corporal y obtener energía.
Al quemar grasas en presencia de carbohidratos, el proceso de combustión es
incompleto. En consecuencia, aparecen en sangre y orina derivados de las
grasas, con metabolismo deficiente (p. ejemplo: acetona y ácido diacético). En
casos graves se observan cambios considerables
de la química sanguínea asociados con inanición y deshidratación (p.
ejemplo: aumento de nitrógeno no proteico, ácido úrico y urea y reducción
moderada de cloruros). Con frecuencia se observa quitaminosis y en casos
extremos, cuando existe notables deficiencia de vitamina B, se desarrolla
polineuritis y perturbaciones de los nervios periféricos.
Causas:
Se
desconoce la causa exacta de la hiperémesis gravidarum; sin embargo, se sabe
que existen ciertos procesos orgánicos subyacentes en todos los casos de vómito,
sin importar que los síntomas sean leves o graves. El desequilibrio endocrino
por valores altos de gonadotropinas coriónicas y estrógenos, los cambios
metabólicos de la gestación normal, los fragmentos de vello coriónicos que
entran a la circulación materna y la reducción de la motilidad gástrica parecen
ocasionar los síntomas clínicos. Debido a la ausencia de una explicación
patológica comprobable para los síntomas algunos teóricos proponen que la
hiperémesis gravidarum se relaciona con la dificultad psicológica de la mujer
para ajustarse al embarazo y a su papel de madre.
Diagnóstico
y pronóstico médicos
Se efectúan pruebas
diagnósticas adecuadas para detectar la causa subyacente de la náusea y el
vómito como gastroenteritis, hepatitis, colecistitis o ulcera péptica que
contribuyen al estado hiperemético de la embarazada. Los resultados perinatales
mejoran gracias al tratamiento temprano para evitar pérdidas significativas de
peso.
Gross y colaboradores
observaron que la incidencia de retraso del desarrollo fetal es de manera
significativa más alta en pacientes con hiperémesis que pierden más de 5% del
peso que tenían antes de embarazarse. Los casos graves de hiperémesis
gravidarum son pocos frecuentes y en general se produce la recuperación rápida
al restaurar el equilibrio de líquidos y electrolitos.
Control
médico
El control médico se dirige a
prevenir pérdidas significativas de peso al corregir el desequilibrio de líquidos
y electrolitos y al tratar la acidosis o alcalosis. Las embarazadas que no
pueden remediar los síntomas y la hiperémesis en forma eficaz en el hogar al
ingerir pocas cantidades de alimentos y con mayor frecuencia, al evitar los
estímulos que provocan los síntomas y al tomar los medicamentos prescritos (p.
ejemplo: 10-30 mg de piridoxina/día, 10-25 mg de clorpromacina cada cuatro a
seis horas) deben hospitalizarse.
Los objetivos de la
intervención son 1) tratar la deshidratación mediante administración liberal de
líquidos por vía parenteral ( más o menos 3 000 ml en 24 horas); 2) invertir la
inanición, se administra glucosa por vía intravenosa y cloruro de tiamina por
vía subcutánea y en caso necesario se proporciona una dieta líquida con alto
contenido de vitaminas y calorías a través de una sonda nasal o por el método
de hiperalimentación, y 3) tratar el componente emocional mediante una actitud
de comprensión (medidas de apoyo). Se restringe el consumo oral de líquidos
hasta que la náusea y el vómito desaparecen. De modo ocasional la mujer
hiperemética no responde con éxito al tratamiento. En estos casos pocos
frecuentes se receta nutrición parenteral total a través de una sonda subclávica
para restaurar el balance positivo de nitrógeno.
Valoración
de Enfermería
Durante el contacto inicial
con la mujer hiperemética la enfermera valora el patrón individual de nausea y
vomito que experimenta (o sea, inicio, duración, frecuencia, que tan predecible
es). Revisa con cuidado los resultados de los estudios de laboratorio para
encontrar evidencia de hemoconcentración (elevación de hemoglobina y
hematocrito), desequilibrio de líquidos y electrolitos (disminución de sodio,
potasio y cloro) y deficiencia de vitaminas (B, folato). Se registra el peso de
la paciente y se compara con el peso que tenía antes del embarazo. Se le
formulan preguntas acerca de sus
actividades cotidianas, su estilo de vida, sus actitudes hacia sí misma y el
embarazo. Se evalúan en detalle los hábitos nutricionales y después se comparan
con observaciones del examen físico (p. ejemplo: elasticidad de la piel,
energía, color de las membranas mucosas).
Diagnóstico
de Enfermería
La valoración de la paciente
con signos y síntomas de hiperémesis gravidarum conduce a la enfermera a
algunos de los siguientes diagnósticos de enfermería: alteración de la
nutrición en relación con vomito pernicioso; alto riesgo de afectación de la
integridad cutánea en relación con vomito excesivo y deshidratación, y
adaptación individual ineficaz a la tareas psicológicas del embarazo y la
maternidad. Además, el feto tiene riesgo de alteración de la nutrición
secundario a desnutrición materna.
Intervención
de Enfermería
La enfermera controla el
consumo y la producción de la paciente en el curso de la hospitalización. En
general, se restringe el consumo oral; sin embargo, cuando cesa el vómito se
inicia la alimentación oral. Se utilizan diversos métodos para restaurar el
consumo oral. Se proporciona a la paciente pequeña cantidades de alimentos
secos (p. ejemplo: galleta saldas o pan tostado) cada hora, alternados con
pequeñas cantidades de agua (1 oz). A continuación se introducen líquidos
claros. Si tolera bien los líquidos claros y los alimentos secos, podrá avanzar
lentamente a una dieta blanda y por ultimo a la dieta normal. Al preparar
alimentos sólidos es conveniente que la enfermera ordene las porciones en forma
atractiva y en cantidades pequeñas. Se aconseja que la enfermera sea positiva
al servir los alimentos. También hay que tener en cuenta el afecto que el olor
de los alimentos tiene en la madre.
Es importante que la enfermera
proporcione un medio higiénico la paciente. Al retirar con rapidez el vómito de
la habitación y usar desodorante se reducen los olores desagradables que
perturban al apetito y hacen menos atractivos los alimentos.
La enfermera da un buen apoyo
psicológico al demostrar una actitud de comprensión y empatía. La actitud
tranquila y sin emitir juicios facilita que la paciente exponga cualquier
conflicto psicológico con respecto a dificultades familiares, financieras o
sociales. Se aconseja restringir las visitas o limitarlas si ejercen efectos
adversos en la paciente (véase Plan de Cuidados de Enfermería: La mujer con
vomito pernicioso [hiperémesis gravidarum]).
Evaluación
de Enfermería
Los objetivos de cuidados de
enfermería son que la mujer con hiperémesis gravidarum:
-
Comprenda el efecto de esta afección en los
resultados perinatales y su tratamiento
para evitar complicaciones.
-
Responda a la nutrición oral, intravenosa o
parenteral total, y deje de vomitar.
-
Recupere el peso perdido.
-
Mantenga su integridad cutánea.

No hay comentarios:
Publicar un comentario