sábado, 20 de enero de 2018

CUIDADOS DE CESÁREA, ABORTOS Y SU CLASIFICACIÓN, HIPERÉMESIS GRAVIDICA

CUIDADOS DE CESÁREA




ABORTOS Y SU CLASIFICACIÓN


HIPERÉMESIS GRAVIDICA


La náusea y el vómito leves son quejas normales y comunes de las mujeres a comienzos del embarazo y comunes de las mujeres a comienzos del embarazo; sin embargo, cuando estos síntomas se exageran pueden producir efectos patológicos. Los efectos sistémicos incluyen desequilibrio de líquidos y electrolíticos, perdida notable de peso, acetonuria y deficiencias nutricionales. Esta rara complicación del embarazo se denomina hiperémesis gravídica o vomito perniciosos y afecta a 3.5 por cada 1 000 embarazos.
Manifestaciones y causas
Cuadro clínico. El cuadro clínico de la embarazada que sufre vomito pernicioso varía en relación a la gravedad y duración de la afección. El primer síntoma que experimenta la mujer es sensación de nausea, que se acentúa al levantarse por las mañanas o se produce en otros momentos del día. Este patrón persiste durante algunas semanas y después cesa de manera repentina en la mayor parte de las mujeres con hiperémesis gravidarum.
Un numero bajo de mujeres que experimentan nausea matutina desarrolla vomito persistente que dura cuatro u ocho semanas e inclusive periodos más largos. Vomitan varias veces al día y no son capaces de retener alimentos, líquidos ni sólidos y en consecuencia presentan síntomas notables de deshidratación e inanición.
La inanición que se observa se manifiesta de diversas maneras. La pérdida de peso puede ser desde 2.20 kg hasta 9 o 13.5 kg. En estos casos clínicos la digestión y absorción de carbohidratos y otros nutrientes es tan mala que el cuerpo se ve obligado a quemar sus reservas de grasa para mantener el calor corporal y obtener energía. Al quemar grasas en presencia de carbohidratos, el proceso de combustión es incompleto. En consecuencia, aparecen en sangre y orina derivados de las grasas, con metabolismo deficiente (p. ejemplo: acetona y ácido diacético). En casos graves se observan cambios considerables  de la química sanguínea asociados con inanición y deshidratación (p. ejemplo: aumento de nitrógeno no proteico, ácido úrico y urea y reducción moderada de cloruros). Con frecuencia se observa quitaminosis y en casos extremos, cuando existe notables deficiencia de vitamina B, se desarrolla polineuritis y perturbaciones de los nervios periféricos.
Causas: Se desconoce la causa exacta de la hiperémesis gravidarum; sin embargo, se sabe que existen ciertos procesos orgánicos subyacentes en todos los casos de vómito, sin importar que los síntomas sean leves o graves. El desequilibrio endocrino por valores altos de gonadotropinas coriónicas y estrógenos, los cambios metabólicos de la gestación normal, los fragmentos de vello coriónicos que entran a la circulación materna y la reducción de la motilidad gástrica parecen ocasionar los síntomas clínicos. Debido a la ausencia de una explicación patológica comprobable para los síntomas algunos teóricos proponen que la hiperémesis gravidarum se relaciona con la dificultad psicológica de la mujer para ajustarse al embarazo y a su papel de madre.
Diagnóstico y pronóstico médicos
Se efectúan pruebas diagnósticas adecuadas para detectar la causa subyacente de la náusea y el vómito como gastroenteritis, hepatitis, colecistitis o ulcera péptica que contribuyen al estado hiperemético de la embarazada. Los resultados perinatales mejoran gracias al tratamiento temprano para evitar pérdidas significativas de peso.
Gross y colaboradores observaron que la incidencia de retraso del desarrollo fetal es de manera significativa más alta en pacientes con hiperémesis que pierden más de 5% del peso que tenían antes de embarazarse. Los casos graves de hiperémesis gravidarum son pocos frecuentes y en general se produce la recuperación rápida al restaurar el equilibrio de líquidos y electrolitos.
Control médico
El control médico se dirige a prevenir pérdidas significativas de peso al corregir el desequilibrio de líquidos y electrolitos y al tratar la acidosis o alcalosis. Las embarazadas que no pueden remediar los síntomas y la hiperémesis en forma eficaz en el hogar al ingerir pocas cantidades de alimentos y con mayor frecuencia, al evitar los estímulos que provocan los síntomas y al tomar los medicamentos prescritos (p. ejemplo: 10-30 mg de piridoxina/día, 10-25 mg de clorpromacina cada cuatro a seis horas) deben hospitalizarse.
Los objetivos de la intervención son 1) tratar la deshidratación mediante administración liberal de líquidos por vía parenteral ( más o menos 3 000 ml en 24 horas); 2) invertir la inanición, se administra glucosa por vía intravenosa y cloruro de tiamina por vía subcutánea y en caso necesario se proporciona una dieta líquida con alto contenido de vitaminas y calorías a través de una sonda nasal o por el método de hiperalimentación, y 3) tratar el componente emocional mediante una actitud de comprensión (medidas de apoyo). Se restringe el consumo oral de líquidos hasta que la náusea y el vómito desaparecen. De modo ocasional la mujer hiperemética no responde con éxito al tratamiento. En estos casos pocos frecuentes se receta nutrición parenteral total a través de una sonda subclávica para restaurar el balance positivo de nitrógeno.
Valoración de Enfermería
Durante el contacto inicial con la mujer hiperemética la enfermera valora el patrón individual de nausea y vomito que experimenta (o sea, inicio, duración, frecuencia, que tan predecible es). Revisa con cuidado los resultados de los estudios de laboratorio para encontrar evidencia de hemoconcentración (elevación de hemoglobina y hematocrito), desequilibrio de líquidos y electrolitos (disminución de sodio, potasio y cloro) y deficiencia de vitaminas (B, folato). Se registra el peso de la paciente y se compara con el peso que tenía antes del embarazo. Se le formulan preguntas acerca  de sus actividades cotidianas, su estilo de vida, sus actitudes hacia sí misma y el embarazo. Se evalúan en detalle los hábitos nutricionales y después se comparan con observaciones del examen físico (p. ejemplo: elasticidad de la piel, energía, color de las membranas mucosas).
Diagnóstico de Enfermería
La valoración de la paciente con signos y síntomas de hiperémesis gravidarum conduce a la enfermera a algunos de los siguientes diagnósticos de enfermería: alteración de la nutrición en relación con vomito pernicioso; alto riesgo de afectación de la integridad cutánea en relación con vomito excesivo y deshidratación, y adaptación individual ineficaz a la tareas psicológicas del embarazo y la maternidad. Además, el feto tiene riesgo de alteración de la nutrición secundario a desnutrición materna.
Intervención de Enfermería
La enfermera controla el consumo y la producción de la paciente en el curso de la hospitalización. En general, se restringe el consumo oral; sin embargo, cuando cesa el vómito se inicia la alimentación oral. Se utilizan diversos métodos para restaurar el consumo oral. Se proporciona a la paciente pequeña cantidades de alimentos secos (p. ejemplo: galleta saldas o pan tostado) cada hora, alternados con pequeñas cantidades de agua (1 oz). A continuación se introducen líquidos claros. Si tolera bien los líquidos claros y los alimentos secos, podrá avanzar lentamente a una dieta blanda y por ultimo a la dieta normal. Al preparar alimentos sólidos es conveniente que la enfermera ordene las porciones en forma atractiva y en cantidades pequeñas. Se aconseja que la enfermera sea positiva al servir los alimentos. También hay que tener en cuenta el afecto que el olor de los alimentos tiene en la madre.
Es importante que la enfermera proporcione un medio higiénico la paciente. Al retirar con rapidez el vómito de la habitación y usar desodorante se reducen los olores desagradables que perturban al apetito y hacen menos atractivos los alimentos.
La enfermera da un buen apoyo psicológico al demostrar una actitud de comprensión y empatía. La actitud tranquila y sin emitir juicios facilita que la paciente exponga cualquier conflicto psicológico con respecto a dificultades familiares, financieras o sociales. Se aconseja restringir las visitas o limitarlas si ejercen efectos adversos en la paciente (véase Plan de Cuidados de Enfermería: La mujer con vomito pernicioso [hiperémesis gravidarum]).
Evaluación de Enfermería
Los objetivos de cuidados de enfermería son que la mujer con hiperémesis gravidarum:
-       Comprenda el efecto de esta afección en los resultados perinatales  y su tratamiento para evitar complicaciones.
-       Responda a la nutrición oral, intravenosa o parenteral total, y deje de vomitar.
-       Recupere el peso perdido.
-       Mantenga su integridad cutánea.